Javier Jaén no tarda mucho en responder a la pregunta de cuál sería la noticia que le gustaría algún día ilustrar. “Ganan los buenos”, dice. Y nos imaginamos la alegría de ver en uno de los múltiples y prestigiosos medios para los que colabora habitualmente la noticia publicada, con una ilustración que probablemente estaría cargada de humor inteligente y fina ironía, como lo están todos sus proyectos. Javier Jaén ha hecho de la comunicación gráfica una manera de expresarse, contar historias, hacer crítica y dar que pensar. Es diseño lleno de sentido.
Javier Jaén. Afinar. 2009, trabajo personal.
1. Cuéntanos: ¿cómo y cuándo empezaste en el mundo del diseño y la ilustración?
Supongo que todo empezó cuando a los 12 años empecé a colaborar con la emisora municipal de radio de Barberà del Vallès. Allí comencé a estar interesado por el mundo de la comunicación. Estuve en la radio unos 10 años, pensando quería ser periodista, hasta que accidentalmente descubrí el mundo de la comunicación gráfica, y empecé mis estudios en diseño gráfico y bellas artes.
2. Tus ilustraciones para prensa son impresionantes… ¿Cómo se consigue trabajar para The New York Times y The Washington Post?
Con trabajo, dedicación y algo de suerte. En 2010 recibí una beca para estudiar en la Cooper Union School of Art de Nueva York. Allí conocí casualmente a uno de los directores de arte del New York Times y le mostré el trabajo que estaba haciendo para diarios y revistas españoles. Me sorprendió una actitud muy abierta a colaborar. Me llamó al día siguiente, y desde entonces trabajo principalmente para Estados Unidos.
3. ¿Cuál es el proceso de trabajo cuando llega un encargo de ilustración para prensa?
Pasa todo muy rápido, a veces en horas. El proceso habitual sería éste: suena la alarma, me pongo el traje ignífugo y el casco. Bajo deslizando por una barra metálica hasta mi mesa de trabajo e intento apagar el fuego.
4. El humor y la ironía son una constante en tus proyectos… ¿Qué consigues con estos?
A menudo utilizo el humor como antídoto. Me ayuda a digerir la realidad y transformar la rabia. El humor tiene una relación antagónica con el poder, nos recuerda que nada es demasiado importante.
Javier Jaén. The New York Times. The Great Divide. Can We Close the Pay Gap? Texto: Deborah Hargreaves. Dirección de arte: by Aviva Michaelov. Torta: Pastisseria Forn del Passeig.
Javier Jaén. La Vanguardia. The Spanish energy reform. Dirección de arte: Jaime Serra.
5. ¿Qué papel tiene el activismo gráfico en tu trabajo? ¿Crees que todos los diseñadores y, en general, creativos tienen un compromiso con el activismo?
Todos tenemos opiniones y sensibilidades que a veces arden demasiado en el estómago.
Por una cuestión de salud, hay que sacarlas a fuera, compartirlas, hacer algo. Vivimos en un momento en el que se ha facilitado mucho la divulgación de un mensaje. Creo que se puede utilizar la comunicación gráfica para algo más que vender perfumes o zapatillas deportivas.
Y sí, me parece que todas las personas tienen responsabilidades sociales, culturales, medioambientales, etc., más allá de si son diseñadores, taxistas o físicos nucleares.
6. ¿De dónde proceden, o mejor, cuál es la fuente de tus imágenes y collages?
A veces trabajo con imágenes o objetos encontrados (en el mundo físico o digital), y otras veces salgo de caza. Me interesa especialmente trabajar con material muy reconocible, porque genera una especie de eco en la memoria del receptor. Intento alterarlo lo mínimamente posible, me gustan los gráficos crudos. Siempre me he sentido más cercano a la parte conceptual que a la parte técnica del proceso.
Javier Jaén. Sàpiens Magazine. The relationship between film history and the history of
painting. Texto: Enric Calpena.
7. ¿Sigues algún blog de diseño que nos quieras recomendar?
Recomiendo mirar los que tienen más letras que dibujos. Es importante ver qué se está haciendo, pero también desarrollar un espíritu crítico y un cuerpo de trabajo que vayan más allá de colecciones de imágenes donde prima la forma. Aunque estamos en un sector donde es importante tener espíritu autodidacta, creo que vale la pena intentar invertir en formación. He tenido varios profesores importantes en mi vida, pero que gustaría destacar a tres.
El primero fue Nacho Clemente, quien me llevó a esa frontera difusa entre diseño e ilustración. Fue el primero que me habló de diseñadores que serían importantes para mi como Patrick Thomas, Isidro Ferrer o Enric Jardí. En la universidad, fui alumno de Raquel Pelta; ella me enseñó el peso del diseño en la historia y de la historia en el diseño. También su valor sociocultural. En Nueva York, fui alumno de Scott Stowel. Me descubrió a Paul Sahre, James Victore o Christoph Niemann. De Scott aprendí la importancia de las ideas como cimientos de cualquier proyecto, dejar de lado los fuegos artificiales, estar atento a todos los detalles. Aunque la cita es de Frank Chimero, de él también aprendí que “la gente ignora el diseño que ignora a la gente”
8. ¿Qué importancia das al hecho de colgar en tu web proyectos personales?
Hace unos meses conocí a Fernando Beltran (El nombre de las cosas). Me gustó especialmente algo que dijo: “La poesía no me da de comer, pero vivo de ella”. Creo que hay que intentar enseñar el trabajo con el que realmente disfrutamos, porque antes o después se acaba convirtiendo en el reclamo para otro tipo de proyectos.
Javier Jaén. Cafuerteras. No soul for sale. Festival de arte independiente. X-Initiative, New York, 2009. TATE Modern Gallery, Londres 2010.
9. ¿Cómo planteas tus clases?
Estoy muy interesado en todos los campos de la comunicación, también en la docencia. En los últimos años he estado dando clases y charlas de ilustración, diseño y comunicación visual en diferentes escuelas, y ¡me encanta! Intento acercarme a la idea de ilustración desde el sentido más amplio de la palabra. Nunca he estado muy interesado en la técnica, así que nos basamos en ejercicios conceptuales. Me gusta pensar en las clases como en un laboratorio donde hacer experimentos. Me interesa generar debate con los alumnos y hacer presentaciones abiertas, todo el mundo puede comentar el trabajo de los compañeros, la clase no es una competición, es un lugar de construcción. A menudo, verbalizando tu proyecto entiendes cuales son tus puntos fuertes y tus puntos débiles, y me parece que es muy sano también comentar el de los compañeros. Me gusta intentar llevar a los alumnos a resultados interesantes conceptualmente, más que a resultados plásticos listos para enmarcar. En mi opinión la escuela debería ser el lugar donde asumir riesgos, donde llevar las cosas hasta un punto de tensión más alto y donde formar a profesionales valientes.
10. ¿Alguna pregunta que no te hayamos hecho y que te gustaría contestar?
Por ejemplo: ¿Qué proyectos tengo entre manos ahora mismo? Y la respuesta sería:
Estoy preparando una ___________ para el próximo mes de ___________,
también un ________ de __________ con el gran _______ ______,
y si todo va bien, en ___________ iré a __________ y a ___________.
Está todo por hacer.