Artículo para The Trend Net. Agosto 2008.
Estilo personal, lenguaje propio, atención al detalle, sencillez cromática, excelente composición técnica… son algunas de las características de la obra de Luci Gutiérrez (Barcelona, 1977), pero la lista, por mucho que crezca, no conseguirá saturar lo que sus ilustraciones logran despertarnos. No es que sus imágenes valgan más que mil palabras, sino que sugieren mil palabras y más, porque tienen una historia que contarnos: sus personajes, a pesar de su aparente rigidez, se mueven, sueñan, sufren, se ríen… nos hablan. Y lo mejor es que consigue esta complejidad a través de recursos técnicos y de estilo que hacen que parezca sencillo, fácil, posible.
En su (premiada) web holeland, podemos ver una muestra de sus trabajos de edición, publicidad, prensa, editorial y animación, además de algunos regalos como tiras de cómic o downloads.
No deja de ser curioso que alguien con un nombre que significa ‘luz’ bautice una web como ‘tierra de agujeros’. Pero la propia artista nos dice: “Un agujero es algo como muy dibujado y propicio a juegos visuales. Además, los agujeros son sugerentes, de ellos pueden salir cosas inesperadas y es posible encontrar dentro pequeños mundos”. Y así, encontrando mundos y dibujando la cotidianidad de manera inesperada (o lo inesperado como cotidiano), Luci sigue recibiendo premios (Junceda 2004 y 2007, Bologna Ragazzi Award 2008), colaborando con periódicos como The New York Times, El Mundo, La Vanguardia, o publicaciones como Tos, Dos veces breve, Nosotros somos los muertos, Cretino, Fanzine Enfermo, Argh! y Garabattage, revista de ilustración de la que es coeditora.