Paula Bonet: un estilo inconfundible

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Desde hace unos meses, hablar de ilustración en Barcelona es citar a Paula Bonet. Esta licenciada en Bellas Artes, ha estudiado en Valencia, Nueva York, Santiago de Chile e Italia. Cambió los óleos, el cobre, la madera y las gubias por el bolígrafo, las acuarelas y la tinta china. Hoy, la poética de su estilo, el uso del texto y sus personajes son una marca inconfundible de una obra que todavía dará mucho que hablar. Y hablar, precisamente, es lo que hemos querido hacer en esta entrevista. Empecemos, pues.

1. ¿Ilustradora, pintora, artista? Tú misma, preséntate.

Siempre he pensado que era pintora, pero los tres últimos años me he centrado exclusivamente en el dibujo. Ahora que parece que ya me siento totalmente cómoda con las líneas vuelve a aparecer mi formación pictórica a base de manchas y aguadas, cosa que me hace sentir muy a gusto con mis últimos trabajos porque veo la suma de los dos esfuerzos (el de conseguir un determinado tipo de línea y el de trabajar los planos y el color). No sé como definirme ¿ilustradora-pintora? ¿pintora-ilustradora?

2. ¿Cómo y por qué decidiste dedicarte a esto?

Creo que dedicarse a este oficio es algo que no se elige, es más bien una necesidad. Como normalmente no se elige ser escritor o músico. Sucede.
Desde que tengo memoria siempre he estado dibujando, primero en academias y después en la facultad. Durante muchos años estuve pintando al óleo y monté una pequeñísima academia donde, después de mi trabajo de diseñadora gráfica, perdía todo el tiempo del mundo delante de pequeñas y grandes telas de lino. Estoy segura de que, de no poder ganarme la vida con la ilustración el dibujo, sería algo que estaría muy presente en mi realidad, casi a diario.

3. Han dicho de ti que eres una revolución y una revelación en el panorama de la ilustración más joven. ¿Qué crees que marcó el punto de inflexión en tu recorrido artístico?

Miguel Ángel Landete, de “Senior i el Cor Brutal”, se pregunta en una de sus canciones qué hacer con todo lo que le hierve dentro. Recuerdo haber leído en un artículo que le daban una solución (se la pedían, más bien): que siguiera haciendo lo que había estado haciendo hasta ese momento: sacarlo en forma de canciones. Mi punto de inflexión apareció en un momento en el que emocionalmente se me desmontaron algunas estructuras que pensaba sólidas pero que inconscientemente siempre quise que se desmontaran, al tiempo que empecé a sentir otras casi opuestas de un modo muy fuerte, muy intenso. Necesitaba sacar todo aquello que al principio no entendía, hacerlo visible y quitarle parte de su abstracción transformándolo en algo tangible y real, así que empecé a dibujar un cúmulo de mensajes concretos emitidos para un receptor concreto y en aquel momento puse en cada uno de aquellos dibujos toda la fuerza que conseguí reunir. Estaba muy perdida, necesitaba saber quién era, demostrarme que era capaz de hacer las cosas bien y encontrar mi voz.

4. Nosotros diríamos que tu estilo es, sobretodo, muy poético. ¿Cómo lo describirías tú?

La poesía, la poesía de verdad, es algo que a mí personalmente me parece indispensable para la vida real. Creo que hay muchos tópicos sobre la poesía que se tienen que desmontar. Me gusta añadir mi grano de arena a esa causa cuando dibujo.

5. Una característica de tu trabajo de ilustración es el uso del texto. ¿De qué manera interpretas tú el diálogo entre imagen y escritura?

Para mí la literatura va unida a la mayoría de las manifestaciones artísticas. Al cine, a la música, a la ilustración. Se trata de un diálogo que simplemente no puede ignorarse.

6. Seguro que te habrán preguntado mil veces por qué tus protagonistas siempre están sonrojadas. Para no repetirnos, optamos por pedirte qué te ruboriza.

¡Me ruboriza estar hablando y que a mi lengua se le haga un nudo!

7. Tus trabajos demuestran claramente que música y literatura son dos fuentes de inspiración (y perdón por usar la palabrita: sabemos que hablar de inspiración es a veces delicado). ¿Nos revelas qué novela y qué canción te hubiera gustado ilustrar?

“Stoner” de John Williams. “3 Speed” de The Eels.

8. ¿En qué proyectos estás metida ahora mismo?

Ahora mismo estoy totalmente inmersa en mi primer libro. Se trata de una serie de relatos breves ilustrados ordenados a modo de libro de poemas. Lo publicará Lunwerg a finales de marzo.
También preparo un libro sobre la filmografía de François Truffaut que verá la luz a finales del próximo año.

9. ¿Hay algún concepto o idea que quieras ilustrar y que se te resista? ¿Por qué?

Los espacios abiertos. Soy una obsesiva de los primeros planos y me cuesta disfrutar cuando me alejo de ellos. Siempre acabo incluyendo los paisajes en los retratos como si hiciera una doble exposición fotográfica.

10. ¿Alguna pregunta que no te hayamos hecho y te gustaría contestar?

Es muy difícil preguntarse a uno mismo algo que piensas que puede ser de interés ajeno, sobre todo después de haber contestado a tantas preguntas. Últimamente estoy muy centrada en un libro ilustrado sobre François Truffaut en el que estoy trabajando. Todavía faltan muchos meses para que vea la luz y la idea es aún muy embrionaria, pero quizás sí, seguramente sea este tema sobre el que me gustaría hablar.

Foto Paula Bonet: Noemi Elías
www.paulabonet.com