Artículo para The Trend Net. Mayo 2011.
Hay muchísimas aplicaciones interesantes para el iPhone, el iPad y los móviles de Android, pero hoy nos gustaría destacar tan sólo una para poder hacer un recorrido que nos permita descubrir, a modo de juego, proyectos artísticos de diferentes disciplinas que seguro pueden inspirar a los diseñadores. Empecemos.
El arquitecto y artista Don Lee, al ver que le costaba pintar con los dedos sobre tablets con pantalla táctil, inventó Nomad Brush, un pincel con fibras conductivas y apariencia convencional que, sin necesidad de cables ni baterías, logra la sensación de estar pintando como sobre una tela.
Presentado ya este atractivo invento, detengámonos en la propuesta artística de Duane Keiser, Painting a Day. Se trata de diferentes óleos que muestran, sobretodo, verduras, frutas, huevos, sushi, helados… con una particularidad importante que hace que tenga sentido hablar de este proyecto aquí, justo después del Nomad Brush. Para que estos óleos sobre tela tengan sentido, necesitan una aplicación externa: un vídeo que pueda registrar el movimiento, el proceso:
Tanto el pincel como el soporte son los tradicionales, los mismos que el creador del Nomad Brush intentaba emular. Sin embargo, la obra requiere ser vista como una animación. Se trata de un camino de ida y vuelta que altera la historia del arte, porque es evidente que las nuevas tecnologías nos hacen ver y sentir el mundo de manera diferente. También las obras del pasado. Atención, a estas imágenes. ¿Qué diría Van Gogh si pudiera ser espectador de su Noche estrellada en versión 3D gracias al uso de la técnica fotográfica tilt-shift?
Aunque tampoco sabemos qué reacción tendría al ver los vídeos de Pika Pika. Él, el gran pintor postimpresionista, el artista por excelencia de la luz y la expresión, frente a un colectivo de artistas que trabajan así con la luz:
Es posible que, como nosotros ante la velocidad con que se renuevan las nuevas tecnologías y las aplicaciones que aparecen constantemente, Van Gogh se sintiera muy pequeño. Muy, pero que muy pequeño, como los personajes –exquisitos, diminutos– del street art de Slinkachu: